Somos Talento, y no es por presumir

«Talento» romano. El triunfo del bien sobre el mal.

«Talento» romano. Triunfo del bien sobre el mal.

De acuerdo. Habrá varias docenas de artículos publicados en blogs de comunicación que tengan lo del «talento» como hilo conductor. Léase talento para comunicar. Para hacerlo con un puntito de imaginación. La cualidad de los hombres con luces. Incluso debe ser un término ciertamente común en las búsquedas de bancos de imágenes. Ya sabéis: un muñequito de un color chillón que destaca entre otros muñequitos grises e insulsos. En fin, solo por eso nosotros no vamos a hablar en estas líneas de lo talentosos que son nuestros consultores. Y tampoco vamos a asomarnos a un banco para resolver la papeleta.

– Óiganme, señores. ¿Entonces de qué van a hablarnos en esta primera entrada de su blog?

– Pues de eso. Del Talento. De nuestro nombre.

Así nos llamamos. Talento. Tenemos hasta apellido: Consultores de Comunicación. Pero con el de pila giramos el cuello. El caso es que el nombrecito de marras se nos ocurrió hace cerca de veinte años. Así lo registramos en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Y nos encanta, para qué vamos a andarnos con falsas modestias. A otros también parece gustarles, porque nuestro buzón de correos nos sorprende año tras año con peticiones de tal o cual agencia para bautizar historias de variado pelaje. O para intentar registrar el dominio talento.es. Pero claro, ya se les han adelantado. Lo hicimos nosotros. Fuimos los primeros. Eso no nos convierte en los mejores. Pero, sabedlo, sí que proyecta una imagen de seriedad y profesionalidad que responde con exactitud a la filosofía de nuestra empresa.

Y como aquella monísima novieta de Kevin Costner en Bailando con lobos, nuestro nombre significa algo. Veámoslo en el DRAE.

1. Capacidad intelectual o habilidad que tiene una persona para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad: tiene mucho talento para la música.
2. Persona que posee una gran capacidad o mucha habilidad para desarrollar una actividad en la cual se utiliza la inteligencia o la mente: los psicólogos del instituto nos dijeron que nuestro hijo era un talento.
3. Antigua moneda de cuenta utilizada en Grecia y en Roma.

Nosotros tenemos talento porque estamos dotados de viveza y disposición para hallar recursos y medios que no se presentan a primera vista. Las dos primeras acepciones nos van al pelo, así que ilustremos estas líneas con la tercera. En fin, otro día hablaremos del verdadero valor de la gestión del talento. O de la fuga de talentos hacia otros territorios, como recomienda el economista esperanzado Leopoldo Abadía. O de los talentos, esas monedas de valía imaginaria, desde luego más real que la nuestra. Hoy solo queríamos recordaros cómo nos llamamos. Talento. Para serviros. O para que os sirváis de ello.

Sed todos bienvenidos a Talento Blog.

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  1. Avatar7 años ago

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