Employee advocacy: tu empleado, tu mejor embajador

shutterstock_138490421

Imagina que tienes un amigo o un familiar trabajando para una determinada marca a la que vas a comprarle su producto. Un coche, por ejemplo. ¿De qué opinión te fías más? ¿De esa persona que conoces o conoce a la marca o de que el anuncio de televisión te hable de sus virtudes? Este planteamiento es más o menos la base del employee advocacy. Un concepto que en Estados Unidos ya es una práctica habitual entre las empresas como herramienta para posicionar su marca.

¿En qué consiste?

Se trata de una nueva versión del marketing de recomendaciones. En ese campo ya existía la figura del brandlover, que se diferencia del employee marketing en que los primeros no tienen que ser empleados de la empresa, mientras que los segundos sí lo son. Por tanto, se trata de una  tendencia que gradualmente va convirtiendo a los trabajadores en los mejores embajadores de de su empresa.

El employee advocacy está convencido de que la marca para la que trabaja ofrece buenos servicios o productos y no dudará al recomendarlos, contando con la confianza de la gente de su entorno. A fin de cuentas, es alguien experto en lo que dice y que no recibe ningún tipo de retribución por recomendar su marca. Con lo que la imagen pública de la empresa coseguirá, entre otras metas, una mejora del posicionamiento entre los consumidores, atraer nuevos clientes y aumentar la confianza del consumidor.

¿Qué hace un employee advocacy?

El empleado embajador —término castellanizado— utilizará todas las vías de comunicación a su alcance para generar una percepción positiva de la empresa para la que trabaja entre las personas de su entorno.

  1. A través de sus propios medios digitales. Como sus perfiles personales en redes sociales.
  2. Recomienda productos o servicios de su empresa cuando le preguntan al respecto.
  3. Está comprometido con los intereses y metas de la empresa tanto interna como externamente. Los toma como propios.
  4. Es un experto en su producto, por lo que su opinión tiene más credibilidad que la de otras fuentes.

Un hecho

Porque ojo con los datos que recogen los estudios sobre este tema que se han hecho en los últimos meses. Se estima que el alcance de este marketing por parte de los empleados en redes sociales es diez veces mayor que la de las redes corporativas de las empresas, con una cuota de confianza abultadamente superior. El 90 por ciento de las personas alcanzadas por ambas fuentes confía más en la palabara del empleado que en la de la marca.

Esto se traduce en algo muy interesante para los beneficios potenciales de la empresa: mayor alcance con mayor veracidad.

Es por tanto que las empresas deben hacer un ejercicio serio de corporativismo y fidelización de los empleados. No se trata de incluirles en su contrato la obligación de ir por ahí contando maravillas de su marca, cosa que eliminaría de un plumazo el principal pilar de esta tendencia: la credibilidad. Sino de motivar, incentivar y crear un entorno de trabajo en el que los empleados lleguen a establecer ese vínculo con la marca. Que lleguen a sentirse parte de ella.

Recuerda que tu empleado no tiene ninguna necesidad de engañar a la gente. Conviértelo en tu mejor embajador. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *