Marketing de eventos: sentirlo para comprarlo

Talento

¿Prefieres ver o sentir? ¿Leer o tocar? Las respuestas a estas preguntas son las que llevaron a las profesionales del marketing a introducir los eventos como una herramienta más para la venta y la promoción. ¿Para qué mirar algo si en realidad puedes experimentar lo que se siente al tenerlo? Piénsalo, es mucho más interesante, ¿o no?

Que el sector de los eventos está en auge en nuestro país lo sabe ya todo el mundo. Hay muchos tipos de actos: culturales, académicos, deportivos, etc. Pero en realidad hay vida más allá de la celebración del mundial de fútbol y de un festival de música.  Ahora son las empresas las que empiezan a apostar cada vez más por los eventos como una parte importante de su estrategia comercial. De hecho, la publicidad tradicional ya no consigue el mismo impacto que antes entre su público objetivo, pues la sociedad empieza a sentir un cierto hartazgo hacia ella (dinos que no eres de los que quitan rápidamente la publicidad emergente de las páginas en Internet).

Los eventos se han convertido en los actuales reyes del marketing a la hora de ofrecer un nuevo producto o para reforzar la imagen de marca. ¿Cuál es su secreto? Pues consiguen ofrecer auténticas experiencias al espectador de ese evento. Ya no es tan importante conocer las características y la calidad de un producto o servicio, como acostumbra a contar un anuncio. Ahora se busca provocar sentimientos y hacer que se viva una experiencia relacionada con la marca que quede grabada en la memoria.

La sensación de alguien que sale de un evento en el que se ha presentado un nuevo producto y la sensación de otro que ha visto una publicidad convencional no son comparables.

¿Prefieres que te cuenten que un perfume está hecho de flores de la India o vivir por ti mismo lo que es echarse unas gotas, olerlo y hasta probarlo?

La clave de todo está en que con los eventos se consigue sorprender al público, se interactúa con él y el mensaje le llega a través de todos los sentidos.

Pero no todo vale. No se trata de hacer un concierto para presentar un nuevo producto de limpieza así porque sí, sino en saber qué se quiere transmitir concretamente y cuál es el objetivo. El evento no debe verse como un negocio para la compañía, sino como una herramienta para alcanzar un objetivo de comunicación hacia uno o varios grupos de interés de la empresa.

El futuro de los eventos y el marketing camina hacia una mayor personalización de los eventos para pequeños grupos. Así que ten cuidado. Como esto siga evolucionando, posiblemente acaben organizándote un acto en el salón de tu casa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *