Big Data, clave en la estrategia de comunicación (adiós, Don Draper)

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La de la comunicación empresarial es cada vez una tarea más compleja. Ves Mad Men, a ese impoluto y almidonado Don Draper convenciendo a una multinacional de que su idea para la imagen de la marca es la mejor valiéndose solo de unas cuantas láminas impresas y presentadas sobre un caballete, y te lo imaginas teniendo que poner en pie ante la misma comitiva una estrategia de comunicación basada en el Big Data.

La comunicación de Draper es cosa del pasado.

Porque ya no hablamos de promoción o marketing. Hablamos de una ambiciosa gestión de toda la información flotante en la Red para hacer una comunicación personalizada y segmentada. Se podría decir que si antes la publicidad y los mensajes comerciales de las empresas le decían al público quiénes tenían que ser, ahora recogen lo que ya son y les pone en bandeja la manera de dar con sus intereses.

El Big Data se ha convertido en la estrategia clave de comunicación en este sentido. Básicamente, se describe como “el conjunto de datos o combinaciones de conjuntos de datos cuyo tamaño, complejidad y velocidad de crecimiento dificultan su captura, gestión, procesamiento o análisis mediante tecnologías y herramientas convencionales, tales como bases de datos relacionales y estadísticas convencionales o paquetes de visualización, dentro del tiempo necesario para que sean útiles” (Fuente: powerdata.es).

Gracias a esta nueva forma de gestión de la “información flotante”, como búsquedas en Internet, datos en las redes sociales como Facebook, almacenamiento en ordenadores y smartphones, webs, sensores en distintos dispositivos como el GPS, etc., las compañías pueden adelantarse a los movimientos del público. Desde corregir un futuro error antes de que ocurra a detectar una necesidad dentro de un contexto determinado. Os habrá ocurrido más de una vez que al pasar por delante de un establecimiento, pongamos, un Sturbucks, vuestro smartphone os pregunta si estáis en ese Sturbucks y qué tal la experiencia. Bueno, pues no es brujería.

Tal es la importancia del Big Data para la comunicación estratégica empresarial de este presente con gusto a futuro de película de ciencia ficción en el que vivimos que en unas jornadas a propósito de las nuevas tendencias en este ámbito organizadas por la asociación Dircom, se ha posicionado entre los siete puntos clave a los que debe atender una estrategia efectiva, al proporcionar una “gestión adecuada de todo el flujo de datos para tomar las decisiones correctas”, según se dijo en la conferencia.

Para terminar, hacemos un resumen de las ventajas principales de tener en cuenta el Big Data en tu estrategia de comunicación:

  • Menos costes. El análisis de las grandes cantidades de datos almacenados identifica la manera más eficaz de plantear un negocio.
  • Rapidez y eficiacia. La analítica en memoria combinada con la capacidad de analizar nuevas fuentes de datos ayuda a las empresas a analizar la información y tomar decisiones basadas en lo que han aprendido incluso antes de que ocurra dentro la empresa.
  • Productos y servicios personalizados. El Big Data permite intuir las necesidades de los clientes, atenderlas y medir el grado de satisfacción. De esta forma, sus servicios son cada vez más ajustados al perfil del público.

El Big Data ha dejado obsoletas las antiguas formas de comunicación empresarial, aquellas basadas en el ingenio y la capacidad comercial del comunicador, para dar paso a una forma de llegar al público menos sutil pero infinitamente más efectiva. Lo que no nos dejará el Big Data con su celérico entorno socieconómico será un eslogan que dure 60 años, como aquel It’s toasted de Lucky Strike, que en la serie citada al principio se atribuía a su protagonista.

Pero, probablemente, el mundo de los negocios no sea el mejor sitio para nostálgicos.

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